LA VERDAD SOBRE EL SERVICIO MILITAR

Servicio militar: más de 26 mil jóvenes desertaron por sentirse maltratados

Defensoría reveló casos de deserción en primeros seis meses entre el 2009 y marzo del 2013. Reservistas no podían estudiar y no recibían insumos

Servicio militar: más de 26 mil jóvenes desertaron por sentirse maltratados
(Foto referencial: Archivo El Comercio)

El Gobierno aprobó la Ley del Servicio Militar sin tomar en cuenta un preocupante informe de la Defensoría del Pueblo entregado al Ministerio de Defensa y al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas el 24 de mayo pasado.

Según pudo conocer El Comercio, el documento da cuenta de que 26.004 jóvenes de entre 18 y 22 años que abandonaron el servicio militar en los primeros seis meses, pese a que ingresaron voluntariamente a los cuarteles. Ellos están incluidos en procesos en el Tribunal Militar Policial por el delito de deserción entre el 2009 y marzo de este año.

PROPINAS MISERABLES
Ello se desprende de una muestra de 366 expedientes de soldados llevados a juicio. La Defensoría indica que el 68% abandonó su base o cuartel militar por sus apremiantes necesidades económicas, las cuales empeoraron mientras estuvieron dentro de las guarniciones en limitantes condiciones.

La propina que reciben los reclutas mensualmente oscila entre los S/.256 y los S/.365, monto inferior a los S/.750 del sueldo mínimo vital. Así, no pueden contribuir a sus hogares y solo les alcanza para sus gastos personales.

NO PUEDEN ESTUDIAR
Los últimos días, el Gobierno ha resaltado que el personal de tropa tiene beneficios y facilidades para iniciar o continuar estudios superiores o técnicos durante el servicio militar, pero esto no se cumple en la práctica.

Durante las visitas de los comisionados de la Defensoría del Pueblo a las bases militares, 166 soldados entrevistados señalaron que no estudiaban porque no tenían el permiso de sus superiores y tampoco contaban con recursos económicos para cubrir sus estudios.

JEFES MILITARES VENDEN PRODUCTOS A TROPA
Dentro de toda base o cuartel militar funciona un bazar, conocido como cantina, donde se vende comida, gaseosas, útiles de aseo y prendas de vestir. En ese aspecto, otra situación muy llamativa encontró la Defensoría durante visitas realizadas a 24 bases castrenses del país, entre el 10 de abril y 7 de mayo pasado.

Y es que en 17 bases militares, los bazares eran propiedad no de empresas concesionarias elegidas en licitaciones públicas, sino de los propios jefes de unidades militares, quienes venden los productos a la tropa. Los soldados se ven obligados a comprar insumos que deberían ser entregados en forma gratuita por el Gobierno, como ropa, comida y útiles de aseo.

COMPRAN SUS UNIFORMES
La situación se agrava así considerando que muchos soldados se ven obligados a comprar sus uniformes, botas y hasta útiles de aseo para mantenerse dentro de sus unidades militares porque la dotación del Estado llega tarde o no se entrega, como lo comprobaron los comisionados.

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Imágenes “CONGA NO VA”

Conga no va

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Conga no va.

No hay nada de radical en decir eso: no estoy diciendo “no a la minería”, estoy diciendo NO a este proyecto específico.

¿Por qué? ¿Por necio? No, al contrario, por argumentos concretos y sensatos.

Primero, porque cuatro lagunas naturales no se pueden reemplazar por reservorios artificiales. Eso está claro: no es lo mismo. Las lagunas son un ECOSISTEMA, con múltiples y complejas conexiones entre el agua y los demás elementos vivos y no vivos. Además, las lagunas de toda la zona donde se piensa realizar el tajo abierto se conectan con las nacientes de los ríos y derivan sus aguas, tanto de manera superficial como subterránea, hacia las partes inferiores de la cuenca. El propio Estudio de Impacto Ambiental (EIA) lo señala, al indicar la presencia de “gradientes de agua subterránea que descienden de las cumbres del altiplano a los valles de los cursos de agua”. El EIA reconoce que el proyecto “tiene el potencial de impactar tanto la calidad como la cantidad de los flujos de las quebradas aledañas” y que “representaría una variación en los niveles de infiltración, en la distorsión de los flujos hidrogeológicos como consecuencia (de) presas que cortan casi en su totalidad el flujos subterráneos”.

¿Queda claro este punto? Se va a destruir lagunas que se conectan de manera subterránea con las partes superiores e inferiores de la cuenca, y esos flujos serían cortados “casi en su totalidad”. No lo digo yo.

¿Qué propone el EIA de Conga? Que ese problemita se puede solucionar construyendo cuatro reservorios “de mayor capacidad”. En efecto, el dato es impresionante: los reservorios que construiría la empresa tendrían una capacidad de 10 830 000 metros cúbicos de agua, versus los 2 600 000 que albergan actualmente las cinco lagunas que desaparecerían.

Pero estos reservorios servirán para captar agua de LLUVIA. Eso es lo que tiene que quedar bien claro: los reservorios no sirven para reemplazar de manera integral los servicios medioambientales que brindan las lagunas naturales, los bofedales que las rodean y todo el ecosistema circundante –como lo ha sugerido el propio ministro de Ambiente. Sólo sirven para guardar agua de lluvia, agua superficial. ¡Y eso está muy bien! De hecho, nadie se opone a la construcción de los reservorios, que efectivamente permitirían equilibrar la disponibilidad de agua a lo largo del año. ¡Que se construyan los reservorios! Pero ¡que NO se destruyan las lagunas!

Porque las lagunas no son baldes de agua ni recipientes, como muy bien explica Marco Arana en esta entrevista.

Esa es la diferencia entre un simple enfoque ingenieril tradicional y un enfoque ECOSISTÉMICO. Ollanta Humala se ha hecho merecedor al premio “la frase más tonta del año” cuando dijo, en su discurso : “exigimos a la empresa a que no vengan a hacer reservorios de cemento, queremos la construcción de lagunas modernas para ese trasvase con tecnología de punta, y en ese sentido exigimos a la empresa que haga un mayor número de lagunas”. Lamentablemente, el ser humano aún no ha aprendido a hacer lagunas.

El proyecto Conga se basa en enfoques del siglo XIX y XX (“el ser humano es capaz de reemplazar a la naturaleza” y “los elementos de la naturaleza no tienen relación entre sí y los podemos modificar a nuestro antojo”) que no son capaces de enfrentar el principal desafío del siglo XXI: la disponibilidad de agua en un contexto de cambio climático.

Suena bonito decir “oro y agua”. Pero es imposible cuando el oro está exactamente DEBAJO del agua, como en este caso.

Hay un par de razones adicionales para decir NO a Conga.

Por un lado, que el proyecto no cumple con la Ley. Así es. Lo que pasa es que en el Perú nos hemos acostumbrado a que sólo se cumpla la parte de la Ley que le conviene a algunos grupos poderosos. Pero así como la Ley dice que el Ministerio de Energía y Minas (MEM) aprueba los EIA, la Ley también dice que las regiones establecen su zonificación económica y ecológica (ZEE). Pues bien, Cajamarca es una de las pocas regiones que ha elaborado ese estudio, que define que la zona donde se piensa realizar el proyecto es “de alta importancia hídrica”. Sin embargo, este análisis no ha sido tomado en cuenta por el MEM. La Ley también decía que las municipalidades pueden declarar “zonas protegidas”. El 2004, la Municipalidad de Celendín declaró como “zona protegida” el área de influencia de Conga. Tres años después, el 2007, Alan García dio un decreto supremo quitando a los municipios esa atribución. Ya sabemos que las leyes no son retroactivas, claro, pero parece que a veces sí. Por último, la Ley (de recursos hídricos) dice que “el Estado reconoce como zonas ambientalmente vulnerables las cabeceras de cuenca donde se originan las aguas” y que “la Autoridad Nacional (del Agua, ANA), con opinión del Ministerio del Ambiente, podrá declarar zonas intangibles en las que no se otorgará ningún derecho para uso”.

Es decir, la Ley también ampara a los que nos oponemos a Conga. Pero, como dijo Stanislaw Jerzy Lec, “todos somos iguales ante la Ley pero no ante los encargados de aplicarla”.

Por último, hay un serio problema de credibilidad. No a Conga, también, porque ¿quién le cree a Yanacocha? Claro, podemos abstraernos, irnos al mundo de las ideas y no a la historia concreta. Pero si vemos el prontuario de Yanacocha, una empresa cuyos “services” de seguridad han hecho seguimiento parapolicial a líderes ambientalistas (uno de los cuales fue asesinado en circunstancias que aún no han sido aclaradas), una empresa que empezó con un proyecto que implicaba desaparecer cuatro lagunas y que ya ha destruido más de 20, una empresa que derramó mercurio y luego pasó piola, ¡en fin! Son demasiados casos como para hacer tabula rasa. En estas cosas también cuenta la trayectoria.

El proyecto Conga se basa en enfoques del siglo XIX y XX (“el ser humano es capaz de reemplazar a la naturaleza” y “los elementos de la naturaleza no tienen relación entre sí y los podemos modificar a nuestro antojo”) que no son capaces de enfrentar el principal desafío del siglo XXI: la disponibilidad de agua en un contexto de cambio climático.

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Un antes y un después
Conga marcará un antes y un después en el Gobierno de Ollanta, como lo han entendido desde Aldo Mariátegui y la CONFIEP hasta Gregorio Santos y Marco Arana.

Aún no se cruza el rubicón, para usar la metáfora de Aldito M.

De hecho, hasta antes del discurso de Ollanta esta semana, las reacciones habían sido bastante cautas, y el ministro del Ambiente ha ofrecido una revisión del EIA que todos estamos esperando. Lo que ha hecho Ollanta, salir a dar declaraciones como las que ha dado sin contar con el informe del ministerio de Ambiente, ha sido cuando menos audaz. Y ha demostrado, sinceramente, ignorancia y torpeza en varias de las cosas que ha dicho.

Pero todavía se puede rectificar. Tan simple como que el ministerio del Ambiente emita un informe técnico y se decida en base a eso. EN BASE A ESO, y no al monto de inversión, a los compromisos, a Pensión 65 o al gravamen. O, si se quiere más neutralidad, que el EIA se envíe a la UNOPS, cosa que hasta Alan García hizo con el proyecto Tía María. Por cierto, en aquella ocasión el organismo internacional hizo 138 observaciones al estudio, demostrando que realmente los criterios que usan el Estado peruano son risibles.

Ojo, repito: aquí no se trata de ser “antiminero” o “prominero”. Para el caso, ambas posturas son ideológicas. AMBAS. Se trata de juzgar si Conga va. Todo indica que, si Conga va, la población va a sufrir escasez de agua en los próximos 15 o 20 años, y eso que aún no hay un modelo matemático elaborado por SENAMHI sobre los efectos del cambio climático en la zona. Entonces, la pregunta de fondo es: ¿este Gobierno es capaz de poner los intereses de campesinos concretos por encima de los proyectos de inversión de una empresa?

Esa es la pregunta. Porque si se trata de conseguir plata, pues que le cobren los impuestos a la Telefónica, que hagan la reforma tributaria y que luchen contra la corrupción, que fue lo que se prometió en campaña. Ese fue el compromiso electoral, no Conga.

Ollanta ha dicho que no acepta chantajes de nadie. La prensa de derecha lo ha interpretado como chantajes de la población en pie de lucha. Pero ¿no es un chantaje decir “si no va Conga peligra el gravamen minero”? Ese es el verdadero chantaje.

Tenemos derecho a exigir
En algunos espacios se ha vuelto una especie de lugar común rechazar a los que critican o burlarse de los que “esperaban algo”. Son dos extremos que llevan a lo mismo.

Por un lado, parece ser que si uno es crítico a Ollanta “le hace el juego a la derecha”. Cosa más absurda: este es un proceso en disputa, todos lo sabemos, y así como la Sociedad Nacional de Minería tiene derecho a mover todas sus fichas para presionar al Gobierno, nosotros, el 30% que votó por un cambio en primera vuelta, también tenemos derecho a presionar, si es necesario con movilización social, para que ese cambio se haga realidad.

Por el otro lado, algunos señalan que “Ollanta nunca fue de izquierda” y que si esperábamos un cambio de modelo hemos sido unos ilusos. Pues ese es otro absurdo. Aquí Ollanta no tiene que ser de izquierda para respetar el derecho al agua de la gente. Tampoco tiene que haber un cambio de modelo para que un proyecto específico no sea aprobado. Simplemente le exigimos a Ollanta no sólo que cumpla con sus promesas, sino que cumpla con el rol que tiene el Estado: garantizar los derechos de los ciudadanos.

*Este artículo fue publicado originalmente en Alerta Perú.

Esto es, lo que el peru no quiere, minerias y contaminacion de las aguas

Esto es, lo que el peru no quiere, minerias y contaminacion de las aguas, lean esto. Los pobladores de cajamarca defienden sus aguas de las mineras como yanacocha que a dejado muchos niños enfermos por el metal pesado,  ya contaminaron las aguas conga.  Señor presidente cumpla con su palabra.

Estas es la realidad señores defendamos el agua, esto no es solo cajamarca si no todo el planeta por la vida; agua es vida. La lucha por la vida y el agua contra los proyectos mineros de muerte.

La Competencia en el Perú

Como alumno UP siento la responsabilidad de esforzarme cada día un poco más que el día anterior, pero no solo en mi desarrollo personal, pues eso sonaría un poco egoísta.  También, siento que tengo una responsabilidad en esforzarme por el progreso de los demás, sobre todo con los que tienen menos recursos.  Creo que es por ese sentimiento de colaboración con los demás que me gusta tanto la nueva visión de la UP, “Formar Lideres Responsables para el Mundo”.

Quizás sea posible que pocas personas puedan cambiar el Perú. Pero, ¿Podrían sin la ayuda del Estado?… Es una pregunta muy difícil de responder, hasta quizás me inclinaría por un NO. El Estado es el principal ente que TIENE QUE preocuparse por el crecimiento del país.

Entonces, ya que estamos en épocas donde la gente se preocupa tanto por el crecimiento del país, la mejora de la educación, etc etc etc. Yo no había visto desde ya hace mucho tiempo que alguien toque el tema de la Conectividad y la Logística. Si pensamos seguir conectándonos con el mundo a través de Tratados de Libre Comercio, primero deberíamos conectar todas las regiones del país.

El ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, dijo: “Son cinco áreas en las que se pondrá mayor esfuerzo en la agenda de competitividad, como son la infraestructura y la logística, la calidad de nuestra oferta exportable y la diversificación de las mismas, la competitividad regional, la calidad de la mano de obra y el clima de negocios”. Es decir, se trabajará bajo los aspectos de asociatividad y la innovación productiva.

Algo que también tiene planteado el gobierno es ser sede del  Foro Económico Mundial de Davos del 2014. Y mencionó que “Esto también es inclusión social pues van de la mano crear oportunidades de trabajo y la mejora de los salarios reales, entre otros”.

Con todo esto dicho, creo que comenzamos a tener cada vez un mejor rumbo. Si!, con la misma cantidad de escándalos en el gobierno, pero cada vez todos estamos más y más enfocados en un solo objetivo… “Crecimiento! Pero no del Perú, sino de los Peruanos”.

EL ABORTO ES UN CRIMEN COBARDE, HIPÓCRITA Y NO ES UN DERECHO

 

por Javier Pueyo Usón

Hace falta un cambio de mentalidad social, pasar de una cultura de muerte a otra de vida. Para eso son necesarios buenos ejemplos, testimonios de personas que vivan y promuevan estos valores, este derecho básico. Porque sin derecho a la vida, ¿para que sirven los demás?

La aceptación social del aborto es lo más grave ocurrido en nuestra sociedad occidental, decía el filósofo Julián Marías. 
Desde la despenalización de hace unos veinticinco años hoy más españoles ven bien el aborto provocado. Lo legal se hace “normal” al cabo del tiempo y va cambiando la mentalidad social. 
Ahora otro Gobierno socialista lo facilita siguiendo el consejo de un grupo de “expertos” a su gusto seleccionados. 
La historia nos condenará en esto como condenamos actualmente la esclavitud, en otras épocas, algo legal. 
El punto clave de la polémica es: ¿dónde empieza la vida humana? El que la vida humana comienza en la fecundación no es una opinión sino un dato objetivo. La ciencia lo demuestra para todo el que desapasionadamente lo quiera reconocer. 
El no nacido no es un “conglomerado de células” sino una persona humana. No es “algo”, es “alguien”. El óvulo fecundado tiene una dotación genética distinta a la de los padres, que acompañará a este nuevo ser hasta su muerte. El no nacido puede ser un paciente al que se puede operar dentro del seno materno. Aconsejo a que el amable lector “vea” un aborto por Youtube en Internet. 
Por tanto, el aborto no es un problema religioso. Todas las religiones lo condenan por considerar a la vida humana como algo sagrado, pero también personas no creyentes, como algunos científicos en el campo de la genética o de la neonatología ven al aborto como la eliminación de una vida humana. 
Los argumentos abortistas recuerdan a los que defendían la esclavitud: el esclavo no es persona, o si no quieres tener esclavos no los tengas, pero deja a los demás que los tengan. 
Es verdad que nadie aborta fácilmente, sino en circunstancias difíciles de afrontar, pero el aborto es una falsa solución. En último caso se puede tener la niña y darla en adopción a tantas parejas que no la pueden tener. Para eso están los centros de acogida a la vida, como el de AIN KAREM en Zaragoza, a la que toda persona embarazada puede acudir y recibir ayuda para culminar su maternidad. 
El aborto ha originado un tremendo negocio en el que “médicos” sin escrúpulos en vez de curar se dedican a suprimir (lo interrumpido puede reanudarse, lo suprimido no) a estos pequeños seres humanos, que para más “inri” son indefensos e inocentes. 
Pero más de cien mil abortos sólo este año dan una facturación enorme. Cientos de miles de nuevos españoles limitarían el “invierno demográfico” que padecemos. 
La causa de este impresionante número de abortos se halla en la banalización de la sexualidad. Una sociedad hedonista y erotizada incita a ejercerla de forma poco “humana”, dando más importancia a lo instintivo que a su contenido afectivo y espiritual. 
Es necesaria una educación integral que encauce la sexualidad, poniéndola en su sitio, usándola con “cabeza”. Hace falta un cambio de mentalidad social, pasar de una cultura de muerte a otra de vida. Para eso son necesarios buenos ejemplos, testimonios de personas que vivan y promuevan estos valores, este derecho básico. Porque sin derecho a la vida, ¿para que sirven los demás? Un movimiento, que, como el erradicó a la esclavitud, podrá en el futuro hacer lo mismo con el aborto.

 

 

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Avaricia, felonia de los CAVIARES de la PUCP

SERGIO TAPIA TAPIA (*)

Vergüenza ajena e indignación propia da la felonía con la que se viene actuando sobre la Pontificia Universidad Católica del Perú. ¿Cómo es posible que se haya permitido llegar hasta tamaño despropósito? Varios intereses confluyentes lo han causado.
En primer lugar, no podemos descartar la ambición del poder y la avaricia por el dinero y los bienes materiales, como generadores de este indigno enfrentamiento que se viene dando.

Dos, pues, son las dimensiones del conflicto: (a) La administración de los bienes de la fortuna de don José de la Riva Agüero, que fueron legados a la Universidad Católica; (b) El empoderamiento ideológico que las izquierdas caviares lograron perpetrar desde los años 60 en dicha Universidad.

Quien no peca en una, se desbanda por el otro. Y, algunos hay que hasta van en dos cachetes, por ambas.

Frente a la educación universitaria estatal, buena y gratuita, que se caracterizó por seleccionar la inteligencia sin importar las aportaciones dinerarias; en contraste la Pontificia Universidad Católica del Perú supo ganarse un sólido y creciente prestigio, no exclusivo ni excluyente, pero con fuerte tendencia hacia las clases económicas medias, que podían soportar la paga compensatoria al servicio educativo recibido.

La Universidad estatal, sin mengua de su prestigio académico, fue altamente politizada, en sus cuadros de profesores, y por ósmosis en sus diversos escalones estudiantiles. En tanto, la PUCP permaneció apolítica gran parte de sus primeros decenios de existencia, aunque con esporádicas tensiones ideo-políticas, pero que no afectaban ni el ritmo ni la calidad académica.

Sin embargo, a través de la Democracia Cristiana, la PUCP fue lamentablemente politizándose. Y, la involución de la D.C. hacia las izquierdas, en los años 60s y 70s, causó evidentes interacciones e influencias, malsanas.

El escándalo moral-sexual-familiar causado por el Decano de la Facultad de Derecho de la PUCP, y su permanencia inicial en el cargo que precipitó la renuncia de Monseñor Landázuri a su emérito Rectorado, sentó el precedente.

Luego vendría la reforma curricular y una nueva generación de profesores, los “Wisconsin boys”, aparejada por una exorbitante alza de pensiones, que hizo migrar a muchos jóvenes alumnos hacia las universidades estatales, con sólo la mitad de cursadas sus carreras. Y es porque el nuevo profesorado caviar gustaba ya de cobrar lucrativamente por la función magisterial. Asunto que no había sido así, en los lustros anteriores, en los que el profesorado universitario de la Católica, cobraba un estipendio simbólico.

Entre los años 60 y 70 surgirá una izquierda de “blasones y doblones”, apellidos de rancios abolengos, hijos de fortunas considerables, partidos de exclusivos hijos de papá. Fueron los tiempos de “Vanguardia Revolucionaria”, el instrumento revolucionario marxista que sólo operaba entre mayo y octubre de cada año, pues de noviembre a abril sus militantes corrían tabla en playas de exclusiva membresía.

Hasta que llegó la hora de dar cuentas, porque siempre deben darse los balances sobre los patrimonios ajenos que se administran. Pero, he aquí que esos jóvenes de ayer, ahora ya viejos revolucionarios tras haber transcurrido 40 años de estos sucesos, se niegan a dar las cuentas: ¿Cómo es eso?

Y quieren seguir llamándose “Pontificia” y “Católica”, sin sujetarse a las normas que rigen este modelo de casa de estudios universitarios: ¿Cómo es eso?
Al final, qué enseñaron y qué enseña hoy el profesorado-autoridad de la PUCP: ¿Que pueden levantarse un patrimonio, impunemente? ¿Que pueden levantarse una institución educativa, sin que pase nada? Qué vergonzosa enseñanza con la que concluyeron su ciclo.

(*) Director Jurídico de Uno América