La mentira de Lucho

Lucho era un joven como muchos otros: mentía. Si, mentía con frecuencia y por cualquier cosa.  Sus padres se habían percatado de ello, pero era poco lo que hacían al respecto.

De vez en cuando le llamaban la atención o lo reprendían levemente, aunque lo común era que se hacían de la vista gorda. Creían que se trataba de algo pasajero y que pronto dejaría de hacerlo. Pero no fue así. Cada vez sus mentiras se volvieron más complejas y afectaban a todos los que lo rodeaban.

Un día llegó a casa con una mentira que involucró gravemente a su hermano menor. Fue la gota que derramó el vaso. Sus padres se pusieron furiosos y perdieron la compostura.

Sin medir sus palabras acusaron al joven de mentiroso, de desagradecido, de no querer a su familia. Lucho se sintió acorralado y optó por callar mientras sus padres alterados seguían vociferando cualquier cantidad de preguntas, cuestionamientos y amenazas.

Mientras su madre acusaba a la escuela y las maestras por no haberle enseñado el valor de decir la verdad y por no haberlo corregido a tiempo, la mente de Lucho empezó a divagar.

De repente recordó que una vez, cuando era niño, había salido con su madre al mercado. En el camino se detuvieron frente a una tienda donde ella se compró una hermosa blusa. Luego continuaron su camino y cuando llegaron al mercado el dinero no alcanzó para todo lo que tenían que comprar. Al llegar a la casa ella le dijo a su esposo que no le había dado suficiente dinero, que las cosas habían subido mucho de precio y que ya la plata no alcanzaba para nada… pero no le dijo que se había comprado la blusa.

Luego le vinieron a la mente diversas ocasiones en la que ella le había dicho a su papá que había pasado toda la tarde limpiando y ordenando la casa, cuando en realidad había visto todas las novelas de la tarde.

Continuaba la discusión en la casa. El padre de Lucho también tenía culpables. Las mentiras debían ser fruto de las malas influencias de los vecinos y sus amigotes del colegio que nunca le dieron buena espina. En ese momento Luchito recordó las numerosas veces que al sonar el teléfono su padre le decía que atendiera y que si era fulanito o sutanito le dijera que todavía no había llegado a la casa o que estaba durmiendo. También recordó las veces que su papá le había dicho a su mamá que estaba en el trabajo, cuando en realidad iba a un bar con sus amigos.

Cuando ya las cosas se fueron calmado en la casa, sus padres se sentaron frente a él, lo miraron a los ojos y le preguntaron con serenidad:

– Hijo ¿Por qué nos mientes?

Luis los miró a los ojos y aunque nunca contestó, en su mente apareció claramente la respuesta:

– ¡Porqué ustedes me enseñaron!

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El dinero nos puede cambiar

En cierta ocasión un joven pobre pero emprendedor fue a visitar a un viejo sabio, con quién inició una larga conversación. El joven le contó de sus sueños, sus deseos de superación y cómo pensaba volverse rico en unos pocos años. Lo tenía todo bien planeado: las metas que debía alcanzar, los caminos que debía seguir, el esfuerzo continuo que debía realizar. Es más, desde hacía ya un tiempo el joven se había puesto a trabajar con ahínco y ya tenía andado una parte del camino que se había trazado. El sabio observaba que en el joven confluían un enérgico entusiasmo, una consistente perseverancia y una claridad de ideas que sin lugar a dudas lo llevaría al éxito en su cometido.

Luego de tanto hablar, el joven le dijo al viejo:

– Se que cuando sea rico, cuando tenga dinero, joyas, oro y plata, mi vida va a cambiar. ¿Tendrá algún consejo para cuando llegue ese momento?

Con calma y dulzura el viejo se levantó de su asiento, tomó al joven de la mano y lo acercó a la ventana.

– Mira – le dijo -¿Qué ves?.

– Veo gente – respondió el joven

Entonces el sabio giró y lo llevó ante un espejo que se encontraba en una esquina de la sala, se apartó ligeramente y le preguntó:

– ¿Y ahora qué ves?

– Ahora me veo yo, me veo a mí mismo – dijo el joven con tono muy seguro.

– ¿Entiendes? – preguntó el sabio – En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver gente y comienza a verse solo a sí mismo.

 

El dinero no es malo de por sí. Es necesario y bueno tener dinero. El problema es cuando toda nuestra existencia gira en torno al dinero, entonces sin darnos cuenta nos podemos volver sus esclavos.

ALUMNA DEL I.E ” APÓSTOL SANTIAGO” DE QUINCHES REPRESENTARAN A LA REGIÓN LIMA EN LOS JUEGOS PANAMERICANOS.

 

Alumnos de la región Lima que representaron a la Dirección Regional de Educación (Drelp), en los Juegos Nacionales Deportivos Escolares 2010 y de los Juegos Florales Nacionales Escolares denominados “Ciro Alegría”, ocuparon los primeros puestos en la etapa final, logrando clasificarse para participar en los Juegos Panamericanos.
Las alumnas de la I.E. “Cesar Vallejo” de la jurisdicción de la UGEL Nº 10- Huaral, serán las representantes en los Juegos Panamericanos, en la disciplina de Futsal damas por ser el Campeón Nacional.
Asimismo los eventos deportivos se realizaron en los ambientes de la Escuela de la Marina en Ancón y en la Villa Deportiva Nacional (Videna). En esta última etapa sobresalieron las siguientes instituciones educativas:
– En la disciplina de Voleybol varones, el 4º Puesto fue para la I.E.P “Francisco Vidal”, de la jurisdicción de la UGEL Nº 16 – Barranca.
– En la disciplina de Basquetbol varones, el 4º Puesto fue para la I.E.P. “San José HH.MM.”, de la jurisdicción de la UGEL Nº 09- Huaura.
– En la disciplina de Futbol damas, el 3º Puesto fue para la I.E.P. “Dionicio Manco Campos”, de la jurisdicción de la UGEL Nº 08- Cañete.
– En la disciplina de Balón Mano, el 2º Puesto varones fue para la I.E.P. “San José HH.MM” y el 3º Puesto damas para la I.E.P. “Santa Rosa MM.DD.” de la jurisdicción de la UGEL Nº 09- Huaura.
– En la disciplina de Lanzamiento disco, el 3º Puesto fue para la alumna Miriam Yauri Vásquez del distrito de Quinchez, jurisdicción de la UGEL Nº 13- Yauyos.
– En la disciplina de Lanzamiento de jabalina, el 3º Puesto fue para el alumno Smith Sergio Ore Rodríguez, del distrito Nuevo Imperial, de la jurisdicción de la UGEL Nº 08- Cañete.
Mientras que en los Juegos Florales Nacionales Escolares “Ciro Alegría”, el 3º Puesto en la disciplina de Marinera por pareja, lo ocuparon alumnos de la institución educativa integrada de la jurisdicción de la UGEL Nº 08- Cañete.

COFOPRI ENTREGARÁ MÁS DE 1,200 TÍTULOS DE PROPIEDAD EN PROVINCIA LIMEÑA DE YAUYOS

 

El Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (Cofopri) entregará hoy martes 1,222 títulos de propiedad a igual número de familias de los diferentes centros poblados de la provincia limeña de Yauyos, afectada por el terremoto de 2007.
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“Nuestra prioridad es trabajar y brindarle a las poblaciones afectadas por el sismo la seguridad jurídica sobre los predios en que habitan y, con ello, empiecen a generar los mecanismos para generar su propio desarrollo”, manifestó la directora ejecutiva de la institución, Carmen Beltrán Vargas.
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Detalló que una de las opciones a las que podrán acceder los nuevos propietarios son los diferentes programas que ofrece el Ministerio de Vivienda, Construcción Y Saneamiento, como los créditos que brinda el Banco de Materiales y el programa Techo Propio.
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La funcionaria detalló que en las localidades limeñas afectadas por el terremoto se han entregado, hasta la fecha, un total de 6,224 títulos de propiedad.
“En la provincia de Cañete tenemos 4,873 familias formalizadas y en Yauyos 1,351”, manifestó.
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Los pueblos beneficiados con la presente entrega de títulos de propiedad en Yauyos pertenecen a los centros poblados de:
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*-Carania (97),
*-Huantán (215),
*-Miraflores (121),
*-Quinches (3353),
*-San Joaquín (81) y
*-Yauyos (81), en los barrios de Amushcana, Cercado, Comercio y Pircacha.
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Desde agosto de 2006, en el departamento de Lima se han entregado 66,875 títulos de propiedad, lo cual la ubica como el segundo con mayor número de predios formalizados después de Cajamarca (73,558).
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Cofopri ha titulado a más de 750,000 familias de todo el Perú desde agosto 2006.
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“En los próximos días, Cofopri y autoridades del Gobierno Central entregarán títulos de propiedad en todo el Perú, dando una señal clara sobre el objetivo de la actual administración de hacer del Perú un país de propietarios”, anotó la titular de la institución.

Sonidos de la naturaleza en Quinches

 

EL CANTO DE LOS PÁJAROS

¡¡ Que belleza escuchar el canto de los pájaros cuando se aproxima  el amanecer!!

En nuestro querido pueblo nos despertamos cada mañana con éste bello sonido y cuando oyen que nos levantamos revolotean por nuestro jardín con gran alegría porque esperan la comida que les damos cada día.

Con mucho cariño les cortamos muchos trocitos de pan y se lo echamos en el jardín.
Los observamos detrás de las ventanas y nos parecen tan tiernos!!.

Revolotean con gran alegría de aquí para allá disfrutando de los trocitos de pan.

Si prestamos un poquito de atención veremos que la Naturaleza es siempre maravillosa, que nos transporta a otra dimensión llena de Paz, Amor, Armonía, Sincronicidad y Ternura haciendo cantar nuestros corazones.

Trabajando y desarrollando nuestras habilidades personales, podemos estar en condiciones de Amar todos los sonidos que la Naturaleza nos permite escuchar, sólo tenemos que abrirnos a todas lasposibilidades de la belleza natural y entonces hasta los graznidos mas fuertes pueden llegar a nosotros como música celestial.

Los pájaros son fuentes de inspiración para muchos músicos por su belleza auditiva como los músicos los Angeles de Quinches.
Este interés en tocar música inspirada en aves está presente desde los albores de la humanidad y continúa vigente hasta nuestros días.

Sus sonidos son salvajes, irregulares, atrevidos, chocantes, seductores, melodiosos, sublimes, siendomaravillosos y transportándonos más allá de la realidad humana.

Si alguna vez visitas Quinches sal a caminar por el campo, por el bosque o por los jardines de la ciudad y escucha los sonidos de los pájaros. Deleita tus oídos con sus bellas melodías ydejate llevar por todas las sensaciones que
siente tu Alma.

El monitor Huáscar ¿reliquia binacional?

EL HUASCAR

Víctor Andrés García Belaunde *

La guerra entre el Perú y Chile empezó el 5 de abril de 1879 y concluyó el 20 de octubre de 1883. Duró exactamente cuatro años, seis meses y quince días. Al capitán de navío Miguel Grau le tocó sostener la campaña naval con el Huáscar, que él, con su arrojo y valor, convirtió en una nave de leyenda.

La construcción del monitor Huáscar fue realizada en Londres en el astillero inglés Laird & Brothers de Birkenhead en los primeros meses de 1865 y al cabo de un año la obra quedó concluida. La historia de los monitores es, con algunas lamentables excepciones, gloriosa y digna de ser recordada.

El USS, entre otros, fue el buque blindado de la armada de los Estados Unidos que en la famosa batalla de Hampton Roats (9-3-1862) se enfrentó al acorazado CSS Virginia, que estuvo durante la Guerra de Secesión al servicio de los Estados Confederados. El término monitor deriva de la defensa de los puertos, y fue diseñado inclusive para navegar en ríos, todo bajo la inspiración de las necesidades de la guerra civil norteamericana.

El Huáscar contaba con dos cañones de 10″ (300 libras) de la marca Armstrong, protegidos por una torre giratoria blindada con planchas de fierro de 5½” de avancarga y otra que para ser movida requería de dieciséis hombres, faena dura que demandaba un cuarto de hora. Dos cañones más, de 40 libras y una ametralladora Gatling instalada en el palo trinquete, que durante el combate de Angamos fue manejada por el guardiamarina Carlos Benjamín Tizón, conformaban su armamento. La torre tenía 6.60m. de diámetro y detrás de ella estaba la cabina de mando del comandante, protegida por planchas de acero.

El blindaje de la nave era variado: en el centro de 4½”, en los extremos de 2½” de proa a popa y 3½” en la línea de flotación. Desplazaba 1,130 toneladas, medía 200 pies de eslora (largo), 35 de manga (ancho), 16 de calado en popa y 15 en la proa.

Sus carboneras podían recibir hasta 300 toneladas, lo que le daba una autonomía fuera de puertos de diez días. Contaba con cuatro embarcaciones, entre ellas una lancha a vapor y su dotación estaba constituida por 200 hombres, entre oficiales y tripulantes.

El Huáscar levó anclas de Liverpool en las primeras semanas de enero de 1866, recaló en el puerto de Brest y más tarde, con la fragata Independencia, largaron amarras el 26 de febrero. Comandaba el monitor el capitán de navío José María Salcedo (Concepción, Chile, 1809-) y a la fragata Aurelio García y García (Lima,1834-Callao, 1888). Arribaron a la isla de Cabo Verde y continuaron la navegación a Río de Janeiro, donde llegaron el 1º de abril. Como se notaron vías de agua en ambas embarcaciones, se procedió a su inmediata reparación y emprendieron la ruta de Punta Arenas, Ancud, Valparaíso y de allí enfilaron al Callao.

En el diario El Peruano del 17 de julio de 1866 fue publicado el informe “Costo del vapor de torreón Huáscar”. El total pagado fue de 81, 247 libras esterlinas, precio en el que estaba incluido el del buque (71 mil libras) y los gastos adicionales por armamento, municiones, armas de mano, fletes, etc.

Iquique

Durante el combate en la bahía de Iquique el 21 de mayo de 1879 los artilleros fallaron, por lo que Grau tuvo que recurrir al espolón. Para este propósito ordenó a los fusileros de las guarniciones que hicieran fuego sobre la cubierta de la Esmeralda y acercó su nave. A causa del golpe cayó sobre la cubierta el comandante Arturo Prat, el sargento Juan de Dios Aldea y el soldado Atanasio Canave. El diario La Opinión Nacional del 8 de enero de 1880 dijo que el marinero Mariano Portales “fue uno de los primeros en atacar a los pocos tripulantes de la Esmeralda, que por efecto del espolonazo cayeron sobre la cubierta del Huáscar en Iquique; fue el quien dio muerte al comandante Prat”.

Falleció, decía José Rodolfo del Campo, corresponsal de El Comercio, a consecuencia de un hachazo en la cabeza. A Arturo Prat lo reemplazó en el mando el teniente Luis Uribe Orrego (1847 – 1914). En el tercer espolonazo Grau hundió a la citada embarcación y ordenó recoger a los 62 náufragos. En la nave peruana se lamentó la muerte del teniente segundo Jorge Velarde (Lima 1856,-Iquique, 1879).

Al sur de Iquique se estaba combatiendo entre la fragata Independencia a cargo del capitán de navío Juan Guillermo More (Lima, 1836-Arica, 1880) y la goleta Covadonga, que mandaba Carlos Condell (1843-1887)hijo del escocés Federico Condell y de la peruana Manuela de la Haza, hermana de los famosos marinos del mismo apellido. More había cometido el error de meterse entre los arrecifes y encalló la nave en la zona conocida como Punta Gruesa. A diferencia de Grau, el comandante chileno ordenó disparar contra los náufragos.

El Huáscar entró al Callao el 8 de junio y regresó a cumplir su cita con el destino un mes después. En su campaña capturó al transportes Rímac el 23 de julio, lo que produjo en Chile una fuerte conmoción de carácter político y la caída del jefe de la escuadra Williams Revoredo.

El Huáscar en Angamos

El combate empezó a las nueve de la mañana; pero tres cuartos de hora después un cañonazo disparado desde el blindado Cochrane cayó en la torre de mando del Huáscar ymató a Grau y a su ayudante el teniente 1º Diego Ferré.

Elías Aguirre, el segundo a bordo, asumió el mando del monitor ya seriamente averiado por el fuego enemigo y con bajas en su dotación. Acosado, intentó usar el espolón, recurso extremado que no pudo concretar, porque una granada hizo impacto en el buque y terminó con su vida. Quedaron heridos Manuel Melitón Carbajal (Lima, 1845-1935), afectado en un ojo, y con una pierna y el brazo izquierdo inutilizados. También Enrique Palacios Mendiburu, con la mandíbula inferior descolgada y 17 heridas múltiples que le causaron el tétanos traumático, que lo llevó a la muerte, observación realizada por el médico peruano doctor Eduardo Sánchez Concha cuando le hizo la autopsia a bordo del vapor Coquimbo al ancla en Antofagasta. Y Gervasio Santillana (Huanta, 1853-Inglaterra, 1907), con fuertes golpes en la cabeza y en uno de los pulmones.

Esta situación obligó al teniente 1º José Melitón Rodríguez a hacerse cargo del Huáscar y al caer él fue reemplazado por el teniente 1º Pedro Gárezon. Con toda razón, el historiador venezolano Jacinto López llamó, al cargo de comandante, el “puesto de la muerte”. Y en verdad que lo fue porque en el también denominado “combate de los comandantes” cada uno de los oficiales asumió su responsabilidad lleno de coraje, patriotismo y conciencia de su pronta desaparición.

Gárezon, rodeado por la flota chilena, inutilizado el monitor, con muertos y heridos, decidió hundir la embarcación para evitar que cayera en poder del enemigo; y ordenó al alférez Ricardo Herrera de la Lama la apertura de las válvulas, disposición que transmitió al primer maquinista Samuel Mac Mahon. Ninguno de los oficiales sobrevivientes entregó su espada; aun heridos, tuvieron fuerza para incorporarse y arrojarlas al mar.

Una escena de desolación vieron los chilenos al abordar el Huáscar: en la cubierta, en las cámaras, en los salones y en los camarotes, todo era una carnicería. Miembros humanos despedazados, sangre y cascos de granada eran testimonio de lo encarnizado de la lucha. De Grau solo quedaron el pie derecho y una tibia que fueron enterrados en Mejillones al día siguiente, así como los restos de todos los demás caídos en el combate.

El Huáscar “chileno”

El Huáscar en poder del enemigo se enfrentó el 22 de febrero de 1880 en Arica al monitor Atahualpa. En esa acción de armas murió el capitán de fragata Manuel Thomson (Valparaíso 1839-Arica 1880).

El Huáscar siguió viviendo pero sin alma, porque ya no tenía a su comandante y desde entonces no fue sino una sombra del pasado. En 1885 trataron de modernizarlo y en 1891 fue utilizado en la guerra civil y aunque después continuó en servicio, terminó anclado en Talcahuano hasta convertirse en pontón. Nave histórica, en 1924 se organizó una colecta pública con el propósito de restaurarla y a lo largo del tiempo fue sometida en varias ocasiones a otras reparaciones. En 1951 – 1952 el contralmirante Pedro Espina Ritche, jefe de la base naval de Talcahuano, lo convirtió en lo que es ahora: un museo flotante.

Junto a la torre se lee en una placa:

¡Visitante, descúbrete! Tres comandantes rindieron su vida sobre la cubierta de este viejo monitor. En la misma placa se lee también: Tú que admiras el valor y comprendes el sentido del sacrificio, recoge un momento tu espíritu ante el altar de los héroes que con su sangre escribieron las páginas más bellas de la historia naval de Chile y el Perú.

¿El Huáscar debe continuar siendo un trofeo, o convertirse en una reliquia binacional? Quizá se deba incluir en la galería de retratos que exornan las cámaras de la nave a los oficiales peruanos que combatieron en esa memorable jornada.¿Debe ser hundido para evitar que siga siendo un elemento de discordia? ¿Podríamos solicitar que nos lo devuelvan? El Huáscar es un trofeo de guerra y no nos corresponde demandar su retorno a la patria; el recuerdo de su gloria es suficiente para todos los peruanos, porque el “Huáscar” estará siempre en nuestro sentimiento que es y continuará siendo imborrable.

Sin embargo, cabe recordar que muchos países han devuelto objetos capturados en guerra. En nuestro continente, los vencedores de la guerra de la Triple Alianza (previa a la Guerra del Pacífico) Uruguay y Argentina, han procedido a devolver trofeos de guerra a la vencida República del ParaguayGrandezas de esos países difícilmente encontraremos en Chile, pues siempre su actitud ha sido mezquina y nada generosa, a pesar de los grandes beneficios obtenidos con la victoria que usufructúa hasta el presente.

*Congresista de la República

 

Se avecina la lluvia en Quinches

CATARATAS  EN CARURAN- YAUTURA.QUI8NCHES

 

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!