PRORROGAN ESTADO DE EMERGENCIA POR 60 DIAS A LA PROVINCIA DE YAUYOS

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Mediante Decreto Supremo No. 084-2008-PCM, publicado en el Diario “El Peruano” se prorrogó por 60 días el Estado de Emergencia a la población damnificada por el Terremoto del 15 de Agosto del 2007.
Sin embargo en la Provincia de Yauyos, todo sigue igual, no obstantes la ayuda recibida por parte de la población con viveres, ropas etc., en lo que respecta a la reconstrucción sigue a paso de tortuga hay poca ayuda del Gobierno Regional encabezado por su Presidente Ing. Nelson Chui Mejia y el FORSUR.
Con respecto a los Bonos de S/. 6,000.00 ni que hablar porque solo han llegado a dos o tres distritos y los restos nada que ver.Sin embargo se tiene conocimiento que los recursos económicos proporcionados por el Gobierno Regional de Lima y del FORSUR lo viene manejando la Municipalidad Provincial de Yauyos, a cargo de su alcalde DIOMIDES DIONICIO INGA, recursos que no se viene invirtiendo conforme a las necesidades de los distritos, mas bien lo vienen haciendo con fines políticos

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Navidad en los Andes

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Marcabal Grande, hacienda de mi familia, queda en una de las postreras estribaciones de los Andes, lindando con el río Marañón. Compónenla cerros enhiestos y valles profundos. Las frías alturas azulean de rocas desnudas. Las faldas y llanadas propicias verdean de sembríos, donde hay gente que labre, pues lo demás es soledad de naturaleza silvestre. En los valles aroman el café, el cacao y otros cultivos tropicales, a retazos, porque luego triunfa el bosque salvaje. La casa hacienda, antañona construcción de paredes calizas y tejas rojas, álzase en una falda, entre eucaliptos y muros de piedra, acequias espejeantes y un huerto y un jardín y sembrados y pastizales. A unas cuadras de la casa, canta su júbilo de aguas claras una quebrada y a otras tantas, diseña su melancolía de tumbas un panteón. Moteando la amplitud de la tierra, cerca, lejos, humean los bohíos de los peones. El viento, incansable transeúnte andino, es como un mensaje de la inmensidad formada por un tumulto de cerros que hieren el cielo nítido a golpe de roquedales.

Cuando era niño, llegaba yo a esa casa cada diciembre durante mis vacaciones. Desmontaba con las espuelas enrojecidas de acicatear al caballo y la cara desollada por la fusta del viento jalquino. Mi madre no acababa de abrazarme. Luego me masajeaba las mejillas y los labios agrietados con manteca de cacao. Mis hermanos y primos miraban las alforjas indagando por juguetes y caramelos. Mis parientes forzudos me levantaban en vilo a guisa de saludo. Mi ama india dejaba resbalar un lagrimón. Mi padre preguntaba invariablemente al guía indio que me acompañó si nos había ido bien en el camino y el indio respondía invariablemente que bien. Indio es un decir, que algunos eran cholos. Recuerdo todavía sus nombres camperos: Juan Bringas, Gaspar Chiguala, Zenón Pincel. Solían añadir, de modo remolón, si sufrimos lluvia, granizada, cansancio de caballos o cualquier accidente. Una vez, la primera respuesta de Gaspar se hizo más notable porque una súbita crecida llevóse un puente y por poco nos arrastra el río al vadearlo. Mi padre regañó entonces a Gaspar:

– ¿Cómo dices que bien?

– Si hemos llegao bien, todo ha estao bien-, fue su apreciación.

El hecho era que el hogar andino me recibía con el natural afecto y un conjunto de características a las que podría llamar centenarias y, en algunos casos, milenarias.

Mi padre comenzaba pronto a preparar el Nacimiento. En la habitación más espaciosa de la casona, levantaba un armazón de cajones y tablas, ayudado por un carpintero al que decían Gamboyao y nosotros los chicuelos, a quienes la oportunidad de clavar o serruchar nos parecía un privilegio. De hecho lo era, porque ni papá ni Gamboyao tenían mucha confianza en nuestra destreza.

Después, mi padre encaminábase hacia alguna zona boscosa, siempre seguido de nosotros los pequeños, que hechos una vocinglera turba, poníamos en fuga a perdices, torcaces, conejos silvestres y otros espantadizos animales del campo. Del monte traíamos musgo, manojos de unas plantas parásitas que crecían como barbas en los troncos, unas pencas llamadas achupallas, ciertas carnosas siemprevivas de la región, ramas de hojas olorosas y extrañas flores granates y anaranjadas. Todo ese mundillo vegetal capturado, tenía la característica de no marchitarse pronto y debía cubrir la armazón de madera. Cumplido el propósito, la amplia habitación olía a bosque recién cortado.

Las figuras del Nacimiento eran sacadas entonces de un armario y colocadas en el centro de la armazón cubierta de ramas, plantas y flores. San José, la Virgen y el Niño, con la mula y el buey, no parecían estar en un establo, salvo por el puñado de paja que amarilleaba en el lecho del Niño. Quedaban en medio de una síntesis de selva. Tal se acostumbraba tradicionalmente en Marcabal Grande y toda la región. Ante las imágenes relucía una plataforma de madera desnuda, que oportunamente era cubierta con n mantel bordado, y cuyo objeto ya se verá.

En medio de los preparativos, mamá solía decir a mi padre, sonriendo de modo tierno y jubiloso:

– José, pero si tú eres ateo…

– Déjame, déjame, Herminia, replicaba mi padre con buen humor-, no me recuerdes eso ahora y…a los chicos les gusta la Navidad…

Un ateo no quería herir el alma de los niños. Toda la gente de la región, que hasta ahora lo recuerda, sabía por experiencia que mi padre era un cristiano por las obras y cotidianamente.

Por esos días llegaban los indios y cholos colonos a la casa, llevando obsequios, a nosotros los pequeños, a mis padres, a mi abuela Juana, a mis tíos, a quien quisieran elegir entre los patrones. Más regalos recibía mamá. Obsequiábannos gallinas y pavos, lechones y cabritos, frutas y tejidos y cuantas cosillas consideraban buenas. Retornábaseles la atención con telas, pañuelos, rondines, machetes, cuchillas, sal, azúcar…Cierta vez, un indio regalóme un venado de meses que me tuvo deslumbrado durante todas las vacaciones.

Por esos días también iban ensayando sus cantos y bailes las llamadas “pastoras”, banda de danzantes compuesta por todas las muchachas de la casa y dos mocetones cuyo papel diré luego.

El día 24, salido el sol apenas, comenzaba la masacre de animales, hecha por los sirvientes indios. La cocinera Vishe, india también, a la cual nadie le sabía la edad y mandaba en la casa con la autoridad de una antigua institución, pedía refuerzos de asistentes para hacer su oficio. Mi abuela Juana y mamá, con mis tías Carmen y Chana, amasaban buñuelos. Mi padre alineaba las encargadas botellas de pisco y cerveza, y acaso alguna de vino, para quien quisiese. En la despensa hervía roja chicha en cónicas botijas de greda. Del jardín llevábanse rosas y claveles al altar, la sala y todas las habitaciones. Tradicionalmente, en los ramos entremezclábanse los colores rojo y blanco. Todas las gentes y las cosas adquirían un aire de fiesta.

Servíase la cena en un comedor tan grande que hacía eco, sobre una larga mesa iluminada por cuatro lámparas que dejaban pasar una suave luz a través de pantallas de cristal esmerilado. Recuerdo el rostro emocionadamente dulce de mi madre, junto a una apacible lámpara. Había en la cena un alegre recogimiento aumentado por la inmensa noche, de grandes estrellas, que comenzaba junto a nuestras puertas. Como que rezaba el viento. Al suave aroma de las flores que cubrían las mesas, se mezclaba la áspera fragancia de los eucaliptos cercanos.

Después de la cena pasábamos a la habitación del Nacimiento. Las mujeres se arrodillaban frente al altar y rezaban. Los hombres conversaban a media voz, sentados en gruesas sillas adosadas a las paredes. Los niños, según la orden de cada mamá, rezábamos o conversábamos. No era raro que un chicuelo demasiado alborotador, se lo llamara a rezar como castigo. Así iba pasando el tiempo.

De pronto, a lo lejos sonaba un canto que poco a poco avanzaba acercándose. Era un coro de dulces y claras voces. Deteníase junto a la puerta. Las “pastoras” entonaban una salutación, cantada en muchos versos. Recuerdo la suave melodía. Recuerdo algunos versos:

En el portal de Belén
hay estrellas, sol y luna;
a Virgen y San José
y el niño que esta en la cuna.

Niñito, por qué has nacido
en este pobre portal,
teniendo palacios ricos
donde poderte abrigar…

Súbitamente las “pastoras” irrumpían en la habitación, de dos en dos, cantando y bailando a la vez. La música de los versos había cambiado y estos eran más simples.

Cuantas muchachas quisieron formar la banda, tanto las blancas hijas de los patrones como las sirvientas indias y cholas, estaban allí confundidas. Todas vestían trajes típicos de vivos colores. Algunas ceñíanse una falda de pliegues precolombina, llamada anaco. Todas llevaban los mismos sombreros blancos adornados con cintas y unas menudas hojas redondas de olor intenso. Todas calzaban zapatillas de cordobán. Había personajes cómicos. Eran los “viejos”. Los dos mocetones habíanse disfrazado de tales, simulando jorobas con un bulto de ropas y barbazas con una piel de chivo. Empuñaban cayados. Entre canto y canto, los “viejos” lanzaban algún chiste y bailaban dando saltos cómicos. Las muchachas danzaban con blanda cadencia, ya en parejas o en forma de ronda. De cuando en vez, agitaban claras sonajas. Y todo quería ser una imitación de los pastores que llegaron a Belén, así con esos trajes americanos y los sombreros peruanísimos. El cristianismo hondo estaba en una jubilosa aceptación de la igualdad. No había patrona ni sirvientitas y tampoco razas diferenciadoras esa noche.

La banda irrumpía el baile para hacer las ofrendas. Cada “pastora” iba hasta la puerta, donde estaban los cargadores de los regalos y tomaba el que debía entregar. Acercándose al altar, entonaba un canto alusivo a su acción.

– Señora Santa Ana,
¿por qué llora el Niño?
-Por una manzana
que se le ha perdido.

-No llore por una,
yo le daré dos:
una para el Niño
y otra para vos

La muchacha descubríase entonces, caía de rodillas y ponía efectivamente dos manzanas en la plataforma que ya mencionamos. Si quería dejaba más de las enumeradas en el canto. Nadie iba a protestar. Una tras otra iban todas las “pastoras” cantando y haciendo sus ofrendas. Consistían en juguetes, frutas, dulces, café y chocolate, pequeñas cosas bellas hechas a mano. Una nota puramente emocional era dada por la “pastora” más pequeña de la banda. Cantaba:

A mi niño Manuelito
todas le trae un don
Yo soy chica y nada tengo,
le traigo mi corazón.

La chicuela arrodillábase haciendo con las manos el ademán del caso. Nunca faltaba quien asegurara que la mocita de veras parecía estar arrancándose el corazón para ofrendarlo.

Las “pastoras” íbanse entonando otros cantos, en medio de un bailecito mantenido entre vueltas y venias. A poco entraban de nuevo, con los rebozos y sombreros en las manos, sonrientes las caras, a tomar parte en la reunión general.

Como habían pasado horas desde la cena, tomábase de la plataforma los alimentos y bebidas ofrendados al Niño Jesús. No se iba a molestar el Niño por eso. Era la costumbre. Cada uno servíase lo que deseaba. A los chicos nos daban además los juguetes. Como es de suponer, las “pastoras” también consumían sus ofrendas. Conversábase entre tanto. Frecuentemente, pedíase a las “pastoras” de mejor voz, que cantaran solas. Algunas accedían. Y entonces todo era silencio, para escuchar a una muchacha erguida, de lucidas trenzas, elevando una voz que era a modo de alta y plácida plegaria.

La reunión se disolvía lentamente. Brillaban linternas por los corredores. Me acostaba en mi cama de cedro, pero no dormía. Esperaba ver de nuevo a mamá. Me gustaba ver que mi madre entraba caminando de puntillas y como ya nos habían dado los juguetes, ponía debajo de mi almohada un pañuelo que había bordado con mi nombre. Me conmovía su ternura. Deseaba yo correspondérsela y no le decía que la existencia había empezado a recortarme los sueños. Ella me dejó el pañuelo bordado, tratando de que yo no despertara, durante varios años.

Hola amigos Quinchinos y Yauyinos

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La Navidad es una fecha muy importante en que la familia se reúne para compartir, saborear platos exquisitos, intercambiar regalos, sobre todo en Noche Buena. Es bueno todo esto, pero cuando cada uno de nosotros vino al mundo, tal vez papá, mamá, tíos, primos, hermanos nos estaban esperando felices y contentos, porque alguien más se incorporaba a la familia, todos preocupados, en que nos regalarían. No sé, tal vez naciste en un lugar muy lujoso, o tal vez no. El hecho fundamental es que ya estás aquí y que en esta Navidad, al nacer Jesús, espero que nazca también en tu corazón, porque nuestro niño Jesús puede nacer mil veces, pero si no nace en tu corazón y en el mío, es como si no hubiese Navidad.

La Navidad es eso, el cambio que tú y yo, como personas debemos realizar interiormente, compartir con la familia todo el año, no sólo en Navidad. Y sobre todo, mejorar nuestras actitudes para con todos los seres que nos rodean, compañeros de trabajo, papá, mamá, esposa, esposo, hijos, hermanos… Espero que en esta Navidad el Niño Dios nazca en tu corazón. Cuando Jesús nace todo es felicidad.
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Costumbres de mi pueblo

COSTUMBRES DE YAUYOS
La Navidad es por un lado una celebración familiar y espiritual, pero también es la época del año, en que dejamos un poco de lado las preocupaciones cotidianas, para reavivar el espíritu de solidaridad, de renacer en las buenas acciones, y hacer llegar a nuestros amigos, familiares y conocidos, nuestros mejores deseos.Pocas veces se arman los nacimientos en las casas, el niño Jesús permanece en la iglesia, también en las dos juntas de pastoras que organiza esta fiesta: La Comunidad “Apóstol Santiago” y La Parroquia, el pesebre es el campo, los reyes magos son los pastores y pastoras del lugar, los animalitos están sueltos y mas vivitos que nunca disfrutando del pasto verde que rebrota en los cerros.

Las mujeres con su vestimenta típica “del AYLLE” cantan y bailan, es la fiesta del nacimiento del niño Jesús, repiten una y otra vez, los villancicos andinos que dice:

“hoy 25 de diciembre, ha nacido el niño Dios, será el sol la luna, José y María…”

y por su puesto no falta en ningún caso la presencia de la “AZUCENA”, un elemento imprescindible para llevar en la mano como apoyo y para poder zapatear con la pareja de baile. Así pasamos los tres días de linda fiesta del pueblo con visitas a la s autoridades y los recibidores, que esperan en casa con almuerzo y su respectiva copita del anisado (licor dulce). Esto mismo se repite a partir del 6 de Enero, esta vez tiene un agregado, ya que se ve la participación de la “CHACUMA”, personas disfrazadas de animales, que recrean el cuidado de los animales por un pastor que quiere cazar al LEON. También aparece “los curcos” y “la Camarada”, personajes que es el deleite del publico por la gracia que causan con sus ocurrencias.

Finalmente el 10 de Diciembre termina la fiesta con la famosa “Herranza Quinchina” de los animales de las juntas de pastoras participantes. Los hijos residentes en lima también realizan estas costumbres se inicia aproximadamente en los años 1970, hoy en día también se hace la fiesta de las Pastoras el día 25 de Diciembre en el local del Club Quinches, en San Luís, a partir de esta fecha todos los Domingos, diversas instituciones organizan estas fiestas de pastoras o “el Aylle”, hasta la primera semana de Febrero. Así celebramos la familia Quinchina aca en la capital como también allá en la Santa Tierra. Están invitados a pasar estas fiestas de la Navidad y la Bajada de Reyes en el club Quinches. Saludos amigos.

Amigos, hermanos Quinchinos, Yauyinos y toda la familia Peruana, nuestro deseo es que en esta navidad sea de paz, unión, de confraternidad y lo más importante compartir con la familia y que este año nuevo sea del éxito TOTAL para todos y cada uno de nosotros, hay que disfrutar del Aylle, de las pastoras y lo mas importante que se siga cultivando, difundiendo y rescatando las tradiciones y costumbres de nuestros pueblos.

 

En la sierra en esta época suelen oírse a lo lejos el sonar de la flauta, instrumento que es utilizado en brindar linda y tradicional música navideña, con la participación de las lindas Pastoritas alrededor de pesebres de paja y figuras del niño. Los lugareños asisten a las fiestas con coloridos atuendos y le rezan al Niño Manuelito, apelativo que se remonta a la llegada de los clérigos españoles. Enmanuel, quiere decir ‘Dios con nosotros’.

Justamente en la mayoría de los pueblos andinos del país, la Navidad se celebra en familia, en los distritos de las zonas rurales, como en Quinches y otros pueblos de la zona nor oeste de la provincia de Yauyos la navidad también es una fiesta colectiva. Las diferencias sociales están demás, los pobladores de la zona y visitantes festejan bailando al ritmo de las orquestas típicas al son de las flautas, violines, el arpa y la “shonaja” (maracas), con una música especial conocido como el baile de las pastoras o “El Aylle”.

Hermosa estampa folclórica costumbrista que se inicia el 24 en la noche donde participan en “la misa de gallo” y dura varios días, hasta el 26 de diciembre. Lo material es olvidado y predomina el regocijo de bailar adorando al niño Jesús junto a los “Pastoras” toda la población Quinchina que visten de

atuendos multicolores con sombrero blanco, bayetilla bordada, una túnica azul, cintas multicolores entre otros elementos muy vistosos. En el mejor de los casos los niños reciben obsequios de parte de las autoridades municipales u otras organizaciones que se apersonan al pueblo o en pocos casos de sus padres o hermanos mayores residentes en las ciudades que regresan a sus pueblos cargando de regalos. La población Quinchina no tiene una comida típica específica para estas fiestas de la navidad. En estos últimos años se incrementó la degustación del panetón y su chocolatada. Los juegos artificiales, son remplazados por las estrellas luminosas, y las lluvias le dan el colorido y el sabor espacial, o los cohetes por algún esporádico rayo que anuncia la lluvia.

Feliz Navidad a todos

Navidad….¿qué es?

Navidad es un presente, no un pasado.

Navidad no es una fecha histórica a recordar,

sino un presente que hay que vivir:
Cuando decides amar a los que te rodean.

Ese día es Navidad.

Cuando decides dar un paso de reconciliación

con el que te ha ofendido.

Ese día es Navidad.

Cuando te encuentras con alguien que te pide ayuda y lo socorres.

Ese día es Navidad.

Cuando te tomas el tiempo para charlar con los que están solos.

Ese día es Navidad.

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Cuando comprendes que los rencores pueden ser transformados

a través del perdón.

Ese día es Navidad

.

 

Cuando te desprendes aún de lo que necesitas,

para dar a los que tienen menos.

Ese día es Navidad

 

estrella 

 
A la distancia les deseamos una FELIZ NAVIDAD y un PROSPERO AÑO NUEVO 2009.
 
 

 

 

Crisis moral en la posta de Quinches…

Mis cordiales saludos, quiero hacer de conocimiento público el documento que varios ciudadanos del pueblo de quinches hemos decidido tomar cartas en el asunto del centro de salud.
Al Señor Director General de la DISA III Lima.
Los ciudadanos que suscribimos la presente solicitud, residente indistintamente en Lima y la ciudad de Quinches, de la Provincia de Yauyos departamento de Lima, ante Ud. Con el debido respeto que su digna autoridad merece nos presentamos y exponemos.
Petitorio.- Que amparados en el clamor de la Ciudadanía de Quinches, nos dirigimos a su despacho y solicitamos el inmediato traslado y consecuente separación de La Posta Médica de Quinches, del Médico Jefe don EDILIO MENDOZA SUYO, por los fundamentos de Hechos y derechos que a continuación exponemos.
1.- Recientemente se realizo una convención en la ciudad de Quinches con la finalidad de Tratar tópicos de salud y educación, donde el jefe de salud del lugar Lejos de felicitar y colaborar adicionalmente disculparse de algunos errores que fueron cuestionados, respondió con improperios y amenazas a los asambleístas, dando lugar a que se le interviniera por la fuerza de la autoridad para ser desalojado del local y centro de debates.
2.- En este evento se pidió por unanimidad pedir la destitución ante la autoridad superior al señor Edilio Mendoza Suyo, y hacer de su conocimiento que en el año del 2003 también fue cuestionado a través de un memorial, cuyos antecedentes obra en un documento en mi poder.
3.- Así mismo el delito de peculado de su gestión como alcalde está en proceso de investigación, adjuntamos fotocopia simple.
4.- De igual manera por resolución Directoral de fecha 30 nov. 2005 el personal de la referencia fue sancionado por la comisión de una falta disciplinaria iniciada por la comisión de procesos administrativos de la Red de salud de la Zona Sur chilca Mala, con la pena de 30 días de suspensión sin goce de haber, cometido no una falta SINO UN DELITO CONTRA LA FE PUBLICA, en agravio de un modesto profesor de la localidad. Consta en mi poder dicho documento.
Por todos estos hechos que demuestran inmoralidad y que sería largo enumerar, pedimos su destitución del puesto de salud de Quinches.
FUNDAMENTACION JURIDICA.- Amparamos nuestra solicitud en el Art 2do e inc 20 de la constitución del estado, en los art, 26, 27, 28, y 25 del D.Leg. nº 276, ley de bases y su reglamento de la carrera administrativa.
Por lo expuesto señor director, rogamos y suplicamos amparar nuestra solicitud, darle tramite que a su naturaleza corresponde y declararla fundada en su oportunidad.
Firmamos:ARMANDO ROMERO ROMERO, JUAN MARTINEZ ALARCON, OSCAR EMILIO LOPEZ, MAURO ROMERO SARAVIA, JUANCARLOS RAMOS, M MENDOZA SARAVIA

La Ugel de Yauyos otra vez noticia

El Lic. Raul Erick Montesinos Rivera, natural de la provincia limeña de Cajatambo, asumió ayer oficialmente el cargo de Director de la Unidad de Gestión Educativa Local, UGEL 13 de Yauyos, en reemplazo del “choquino” (Chocos), Lic Jaime Gutiérrez Castillón.

Montesinos Rivera, fue designado en el cargo, mediante la Resolución Nº 01505-08 de la Dirección Regional de Educación de Lima Provincias, firmado por Director, Lic. Elmer Vásquez Dueñas quien fue restituido recientemente en el cargo a través de una orden judicial.
El flamante Director de la UGEL 13 de Yauyos, ni bien tuvo la resolución en sus manos, arribó a la localidad de yauyos, para recibir el cargo de su antecesor.
La transferencia del cargo se desarrolló con toda normalidad y el director saliente no mostró en ningún momento resistencia alguna, como en anteriores oportunidades como se han suscitado aquí, más bien colaboró en ella.
Montesinos Rivera, luego se presentó oficialmente ante los trabajadores en presencia de las principales autoridades locales y expresó que su objetivo principal será mejorar la calidad del servicio educativo que se brinda.
“Estoy seguro que lo vamos a lograr con el concurso de todas las autoridades de esta localidad, padres de familia, directores de colegios y sobre todo los profesores que es el ente fundamental para desarrollar esta tarea”, expresó Montesinos.
Luego de la presentación, corrieron también algunas voces al interior de la UGEL 13 – Yauyos rumoreándose que el ahora ex Director, Gutiérrez Castillón, habría gastado todo el presupuesto del 2008 en menos de 15 días dejando en el aire al nuevo inquilino del ente educativo.
Fuentes bien informadas, señalaron también que el mandamás de la Dirección Regional de Educación de Lima, Lic. Elmer Vásquez, habría realizado similares cambios en otras provincias de la Región Lima, hecho que se debe conocer el día de hoy.
fuente: yauyos al dia